Niñas que se amamantan del cuerpo de otras
Por Mariana Duque García
Niñas que se amamantan del cuerpo de otras
Por Mariana Duque García
Tengo todas las niñas de santuario envenenadas dentro de mi cabeza, están tuertas, calvas, sin uñas ni dientes. A mis tetas le crecen tres mil trecientas manos que aprietan la leche y la pus. Las niñas me lamen y se amamantan de todo, y por todo mi cuerpo. Las observo fijamente, mi piel deshidratada, con aspecto de pasa, me desintegro.
Sentada en un sofá de flores Vinotinto, hedor a orines de perro, me siento a que Florelba me haga los crespos con el lápiz con que ella se delinea los labios, me obligan a taparme la boca con cinta aislante, mientras veo en un programa de televisión a venados y elefantes aparearse violentamente. Vomito la sopa amarilla y los espaguetis me salen uno a uno en desfile por cada orificio de mi nariz.
Al otro día las amamanto y con sus dientes montados de niñas de 3 años me arrancan los pezones, y en mi boca reposa el sabor a leche sangre con un vaho nauseabundo, mis tetas laceradas, con ampollas, gritan y sangran.
A una de ellas , a la niña tuerta, le cepillan los dientes con el cepillo de alambre con el que lavan las paredes de cemento de los baños, con la que estregan la poceta y el establo de los caballos y el galpón de las gallinas , le sangran las encías y todos los días que la cepillan se le aflojan los dientes, ( debajo de su almohada reposan los dientes perdidos por los que nunca ha venido el ratón Pérez, dientes despicados, tatuados con sangre seca, y olorosos en su mayoría) sus sueños al igual que su almohada , apestan .
Su almohada amarillenta deja caer en la noche lo que alguna vez fueron sus dientes
Soy apenas una niña y ya sé cómo coger mis pechos para amamantar a los muñecos de plástico que venden en los remates de mi pueblo, muñequitas con labios rojos, con piel blanca, NEGRAS NO. Los muñecos negros son del diablo, las amamanto, forcejeando mi camisa blanca de florecitas coloridas en el cuello, la ensancho para bajarla hasta mi pecho y poder amamantar a las muecas de plástico que reposan en la caja café con un letrero enorme que dice MADE IN CHINA.